11.14.06
3er dia. La visita cultural y final del viaje
3er dia
pitipitipitpitipitipiti, las 7:30, toca levantarse, aunque no lo hicimos hasta las 8. Recogimos las cosas ya que a las 10 tendriamos que dejar el hotel y no podiamos dejar nada, si queriamos dejar algo teniamos que pagar 14€ asi que pasando, iremos con la manta al coll y el cabacer, como dice la cancion, cancion que cantamos en varias ocasiones en el viaje, como por ejemplo en la cola de la torre Eiffel.
De nuevo fuimos a desayunar a la cafeteria de al lado del hotel y de alli al metro y hasta el Louvre.
Entramos al Louvre desde la parada de metro, y alli tienes que pasar la mochila por unos detectores como en el aeropuerto. Ya en el Louvre comenzamos la visita por la sala de pinturas y alli vimos los cuadros de pintores italianos y españoles, y en una sala para ella sola estaba la Mona Lisa, como no, rodeada de turistas que intentaban hacer fotos, aunque los seguratas te decian que no se podia hacer fotos. Justo enfrente de la sala de la mona Lisa se encuentra otro cuadro famoso de Leonardo Davinci gracias al código Davinci, la virgen de las rocas.
Proseguimos nuestra visita por el museo para ver la venus de milo, la zona de Egipto y sus momias sarcófagos y más, el código Hanmurabi tambien estaba en el museo, en la zona etrusca. Y alli estuvimos toda la mañana. Ya casi a mediodia abandonamos el museo y cogimos el metro para ir a la zona del barrio latino con el moulin rouge y la catedral del Sacre coeur encima de Monmatre.
Tras salir del metro vimos un McDonald, asi que aprovechamos para comer. Como tenian una campaña con premios, me tocó una bandeja de metal de coca-cola y en la mesa de al lado se habian dejado un cluedo de viaje y en francés, asi que nos hicimos con él.
Después de comer fuimos a ver el famoso Moulin Rouge. En ese barrio habia cantidad de sex-shops y de locales con espectaculos en directo de stripteases y todo eso. A Felix llegó una madame y le dijo: tengo una chica muy bonita. Contiunamos la visita entre locales de sexo y chicas que te invitan a que pases a ver sus especta-culos…
Vimos el Moulin Rouge donde Jose hizo un reportage fotográfico al estilo foto sobaquera a unas chicas que habian alli haciendose fotos en diferentes poses, parecian modelos o actrices porno o vete tu a saber.
Despues de esta visita lujuriosa, cambiamos el hábito y subimos a Montmatre a ver el sacre-coeur, Unas subida llena de escaleras, aunque realmente no tantas como en Santa Lucia, en Ibi, Alicante, y que Miguel y Oscar subieron corriendo, ayy pata liebres!!
Alli vimos la catedral, y otras vistas de París, dentro de la catedral estaban dando misa y pudimos escuchar el organo y el coro que interpretaban una música que le daba un toque de misterio a la visita.
Salimos de la catedral y fuimos por una calle llena de comercios donde los artistas locales intentan que les dejes hacerte un retrato para vendertelo. Alli fuimos a un bar donde nos pedimos unos crêpes que era algo que nos faltaba para completar la visita a París. Descendimos de nuevo las escaleras despidiendonos de París al entrar al metro para coger el tren que nos llevaria al aeropuerto.
Unos cuantos transbordos despues llegamos al aeropuerto de Orly y alli esperamos a que nuestro vuelo estuviera listo para que facturaramos.
Al entrar en el control a mi (oscar) con una bandeja metálica en la mochila y habiendo pitado la máquina (supongo que por las botas de montaña) no me pararon, en cambio, a Miguel le miraron todo y una tia vieja del control estaba encabezonada en que solo podia llevar 100 ml en total, y no haciamos más que decirle que no, que es un litro, pero ella ahi dale que te pego. Le deciamos frases amables como: ayyy pata liebree, que es un litro, que no tienes ni idea, moza recia.
Al final lo dejaron pasar. El vuelo se adelanto 15 min asi que embarcamos rumbo a Valencia.
1h 35min despues aterrizabamos en Manises y alli cogimos el autobus que nos llevo al p4, el parking, para recoger el coche. El precio por tener alli el coche desde el viernes a las 17 hasta el domingo a las 22:45 fue de 31€. Y ya solo faltaba volver a Ibi, con lo que concluye este intenso viaje que muestra como es posible visitar Paris en un par de dias.